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| Las necesidades nutricionales
son las cantidades de todos y cada uno de los nutrientes que un
individuo precisa ingerir de forma habitual para mantener un
adecuado estado nutricional y prevenir la aparición de enfermedad,
que le permita el mejor desarrollo físico y psíquico,
a la vez que favorezca una mayor longevidad. |
| 1. ENERGIA:
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| Las necesidades de energía
están determinadas por tres compartimentos: el metabolismo
basal, el ejercicio físico y la termogénesis: |
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El metabolismo basal
es la cantidad de energía necesaria para el mantenimiento
de los procesos vitales, representa dos tercios de las necesidades
totales y varía en función de la edad, el sexo,
la temperatura, etc. |
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El ejercicio
representa alrededor de un tercio. |
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La termogénesis
es el gasto energético para realizar los procesos de
digestión, absorción y utilización de nutrientes,
juntamente con el gasto secundario a la acción del frío,
el estrés y la toma de medicamentos. |
| En el anciano los requerimientos
disminuyen al observarse una disminución de la actividad
y de la masa magra, aproximadamente un 10% por cada década
a partir de los 60 años. |
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| 2.
PROTEÍNAS: |
Para la síntesis de proteínas
son necesarios 20 aminoácidos de los cuales 9 son esenciales,
y por tanto han de ser aportados por la dieta. Cuando una proteína
tiene todos los aminoácidos esenciales en proporción
óptima se la denomina de "alta calidad" o de
"alto valor biológico".
En general, las proteínas de origen animal son de alta
calidad y las vegetales de baja calidad. La combinación
en una misma comida de ciertos alimentos vegetales puede conseguir
la complementariedad proteica.
Durante el embarazo es necesario un aporte adicional para la
síntesis de nuevos tejidos. Los ancianos, sin embargo,
presentan una disminución de sus requerimientos debido
a la merma de su masa magra |
| 3. LIPIDOS: |
| Su importancia primordial radica
en el aporte dietético de los ácidos grasos esenciales,
linoleico y linolénico. La ingesta no debe sobrepasar
el 30% de la energía, hasta el 35% cuando las personas
consumen habitualmente aceite de oliva. Además, suele
aconsejarse que el consumo de colesterol sea inferior a 300
mg./día. |
| 4. HIDRATOS
DE CARBONO: |
| El componente glucídico mayoritario
en la dieta es la glucosa, que es una fuente importante de energía
para muchos tejidos. Cuando no se encuentra disponible, otros
nutrientes se transforman en glucosa en el hígado. Es
por ello, que no existe un requerimiento dietético absoluto. |
| 5. VITAMINAS:
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| La mayoría de los requerimientos
pueden garantizarse con la ingesta adecuada, no obstante, situaciones
como el embarazo, la lactancia, estilos de vida, seguir ciertas
dietas o la toma de fármacos o enfermedades pueden aumentar
los requerimientos.
Las necesidades de vitamina C en los fumadores por ejemplo,
son superiores. La vitamina B2 ve aumentada sus necesidades
en sujetos que realizan actividad física importante.
Se estima que un 30% de la población adulta de más
de 50 años presenta atrofia gástrica que limita
su absorción de vitamina B12, con lo que se aconseja
la ingesta de suplementos o de alimentos fortificados.
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| 6. AGUA: |
| Se aconseja la ingesta entre un litro
y un litro y medio cada día. En general, los alimentos
aportan algo más de un litro al día.
Los lactantes y los ancianos son especialmente sensibles
a la deshidratación y en el embarazo las necesidades
también se ven aumentadas.
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| 7. FIBRA: |
| En la dieta occidental se aconseja
un consumo entre 25-30 gramos de fibra al día. Es preferible
que este aumentos se realice mediante el consumo de fruta, verduras,
legumbres, y cereales y no a través de suplementos. |
| 8. MINERALES: |
| 8.1. CALCIO:
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| Factores genéticos, hormonales
y la edad, entre otros, afectan a la capacidad de retención
del calcio. La absorción intestinal aumenta en el embarazo
(con lo que no se requiere un aumento de la ingesta) y la niñez
y disminuye por ejemplo, en la menopausia, la anorexia nerviosa
y en los ancianos, pero no existen datos para recomendar una
ingesta superior a la del adulto.
Debe tenerse presente que aunque se ha relacionado el aumento
de la ingesta con una disminución de la osteoporosis,
el aumento en la ingesta incrementa el riesgo de hipertensión
y la formación de cálculos en el riñón.
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| 8.2. HIERRO: |
El hierro procedente de alimentos de origen animal se absorbe
mejor que el de origen vegetal. La absorción aumenta
en presencia de vitamina C o toma de proteínas animales
y disminuye con la ingesta de salvado, té y antiácidos.
Las necesidades de hierro en el embarazo son más elevadas,
pero los expertos aseguran que una mujer que consume alimentos
ricos en hierro (ver lista en "alimentos ricos en hierro"
de la página web) puede cubrir sus necesidades.
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| LA DIETA EN LA PREVENCIÓN
DE LA ENFERMEDAD: |
| Para proponer una intervención
preventiva no siempre se requiere certeza absoluta de la relación
entre un determinado factor de riesgo y una enfermedad. El riesgo
de padecer enfermedades crónicas es una compleja mezcla
de factores, entre ellos la genética y en muchas ocasiones
no existe suficiente información sobre la relación
con los diferentes tipos de alimentos para llegar a conclusiones
definitivas. |
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CANCER: |
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| En líneas generales,
las dietas ricas en frutas y vegetales protegen contra todo
tipo de cánceres, en especial el cáncer de estómago
y de colon. En este último, uno de los más frecuentes
en nuestro país, la actividad física y el consumo
de vegetales han demostrado su efecto protector, y la ingesta
de carnes rojas y el alcohol se ha visto que probablemente fomentan
su aparición.
El alcohol, el aumento de peso corporal y el
bajo consumo de vegetales también aumentan la probabilidad
de contraer un cáncer de mama. El cáncer de
esófago es más frecuente en consumidores de
té y bebidas calientes en general, así como
en fumadores.
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ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES: |
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| Son la causa de mortalidad
más frecuente en los países industrializados.
Japón tiene tasas de mortalidad inferiores a las de los
otros países. En España las tasas son mayores
que en Japón pero menores que en Estados Unidos y otros
países del centro y norte de Europa.
Los factores de riesgo mayores son la hipercolesterolemia,
la hipertensión arterial y el tabaquismo. Otros factores
son la obesidad, la diabetes y la predisposición genética.
Las ingestas abundantes de grasas, sobre todo
saturadas, aumentan las concentraciones de colesterol y los
ácidos grasos insaturados ejercen el efecto contrario.
Entre los alimentos con más riesgo de producir ateroesclerosis
están el aceite de coco o de palma y la grasa láctea.
Hay dos tipos de ácidos grasos insaturados,
los poliinsaturados y los monoinsaturados. Los primeros son
los conocidos omega-6 (ácido linoleico)y los omega-3
(ácido linolénico). Los alimentos más
beneficiosos son por ejemplo el aceite de maíz y otras
semillas, seguido por el aceite de soja, lino y pescado. Las
margarinas, obtenidos mediante transformación industrial
de estos compuestos, son altamente perjudiciales.
Los monoinsaturados (ácido oleico) están
representados básicamente por el aceite de oliva y
la carne de ternera.
El interés por estos compuestos aumentó
después de descubrir que la dieta de los esquimales
de Groenlandia rica en este tipo de grasas procedentes del
pescado, estaba relacionada con baja mortalidad por enfermedad
cardiovascular, bajas concentraciones de colesterol "malo"
(LDL) y altas del " bueno" (HDL).
El consumo de frutas, verduras y aceite de
oliva es beneficioso en cuanto a la reducción del riesgo
de enfermedad cardiovascular. Una vez que se padece, las medidas
farmacológicas son efectivas junto a las medidas dietéticas.
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DIABETES MELLITUS: |
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La dieta es un elemento clave en la prevención de
la diabetes tipo 2 (del adulto) e indispensable en el tratamiento
y sus complicaciones. En muchas ocasiones representa el único
y el principal elemento terapéutico para el control
metabólico de estos pacientes.
El elevado índice de fracasos y la complejidad en
ocasiones de las dietas favorece el bajo cumplimiento. Es
importante adaptarla a las características individuales
de cada paciente.
La DM 2 es más frecuente con mayor edad, y el riesgo
aumenta con la ingesta calórica elevada, la obesidad,
el sedentarismo. También el consumo de alcohol conduce
directamente a una resistencia a la insulina, hormona que
normaliza los niveles de glucosa en sangre tras la ingesta.
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HIPERTENSIÓN ARTERIAL: |
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Las cifras de presión arterial suelen aumentar con
la edad, es más frecuente en varones adultos. Quizá
el factor nutricional más relacionado con las cifras
de presión arterial es la corpulencia. El incremento
de peso entre los 30 y 50 años se relaciona con un
aumento de la tensión y la pérdida de peso con
una reducción de esta.
También distribución de la grasa, como grasa
abdominal, se ha relacionado con un mayor riesgo de hipertensión.
Las dietas ricas en sal y en las mujeres el consumo de alcohol
influyen de manera directa en este aumento.
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OSTEOPOROSIS: |
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La pérdida de masa ósea comienza a partir de
los 40 años. La actividad física y la adecuada
ingesta parecen ser los factores ambientales más importantes
en la prevención. Las necesidades de calcio aumentan
con la edad y hasta un 50% en la menopausia, sin embargo,
los factores hormonales parecen ser muy importantes en este
estado fisiológico, por lo que el consumo de calcio
probablemente no sea el factor primario.
Se ha sugerido que el tabaco, el alcohol y el exceso de proteínas
en la dieta puede aumentar el riesgo de fracturas.
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| CONCLUSIONES: |
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Podemos concluir que la dieta modifica el riesgo de padecer
las principales enfermedades crónicas, especialmente
con respecto a las enfermedades cardiovasculares y altamente
probable con respecto a ciertas formas de cáncer.
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