|
La nutrición y el entrenamiento
son esenciales para conseguir un buen rendimiento. Lamentablemente,
no siempre se le concede la importancia que se merece. Una nutrición
adecuada puede marcar las diferencias entre dos sujetos sometidos
al mismo entrenamiento.
El nivel físico adecuado se alcanza y es el resultado de
hábitos alimenticios seguidos durante mucho tiempo, y no
está mal recordar que deben coincidir con aquellos más
adecuados para conseguir un buen nivel de salud.
Una buena dieta es la que suministra la energía necesaria
en cantidades adecuadas y aporta al organismo nutrientes (proteínas,
ácidos grasos, hidratos de carbono, vitaminas y minerales,
oligoelementos, agua, etc..) en las cantidades más adecuadas
para cada persona.
Durante la realización del ejercicio se incrementa de forma
notable el gasto de energía y ese gasto solo puede
ser satisfecho aportando nutrientes dotados de un valor energético
aprovechable por el organismo: glucosa, ácidos grasos y cetoácidos,
derivados de los aminoácidos, pero debes saber que estos
tres tipos de sustratos no son equivalentes a la hora de ser utilizados
por el músculo.
El tipo de sustrato también es distinto en función
de la intensidad del esfuerzo (ejercicios de tipo "explosivo"
frente a más moderados), de la duración o del grado
de recuperación del deportista.
Cada deportista debe adaptar su ingesta calórica al tipo
de deporte que practica. Muchas personas que hacen deporte desconocen
la importancia que tienen los hidratos de carbono y suelen ingerir
cantidades inferiores a las recomendadas. Esto hace que rindan menos
y se fatiguen con más facilidad.
Los hidratos de carbono o carbohidratos (en forma de glucógeno)
son el principal combustible para la contracción muscular.
Están presentes por ejemplo en el azúcar de mesa,
pastas, cereales, legumbres, pan, dulces, y en menor cantidad en
las frutas y verduras. Aproximadamente del 50-70% de la ingesta
calórica diaria debe provenir de los carbohidratos.
A las proteínas se les reserva la función de formar
músculo, de reparar tejidos, etc. Ahora bien, hay un mito
entre los deportistas ( especialmente difundido entre los fisicoculturistas)
con respecto a las proteínas, y muchas veces sus dietas incluyen
cantidades muy superiores a sus necesidades reales, llevando esto
a: por un lado la utilización de las proteínas como
fuente de energía ( con lo cual utilizaríamos un combustible
muy caro, e impediríamos que cumplieran con la función
principal que ellas tienen) y por otro lado, traerían aparejados
problemas orgánicos como disbalances de fluidos, pérdidas
de Calcio y daños en hígado y riñones.
Las proteínas de mejor calidad se encuentran en la leche
y sus derivados, huevo, carnes (rojas o blancas); mientras que en
los cereales, legumbres, frutas y verduras, la "calidad"
de la proteína es menor. Los requerimientos de proteínas
varían entre los deportes de fuerza y resistencia.
Por otra parte, las grasas, que son consideradas como "malas"
por muchos deportistas (gimnastas, bailarinas, fisicoculturistas)
son en realidad buenas fuentes de energía y tienen un efecto
ahorrador de glucosa en los ejercicios aerobios. Las grasas saturadas
de origen animal (ligadas al colesterol) están presentes
en alimentos tales como: carnes, yema de huevo, lácteos enteros,
chocolates, productos de panadería y pastelería (
bizcochos
), manteca, crema, etc. y las grasas insaturadas
( mono y poliinsaturadas) presentes en los aceites vegetales. Las
grasas deben cubrir del 20-30 % del valor calórico total.
Dentro de los llamados micronutrientes ( porque se necesitan en
menor cantidad), encontramos a los minerales y las vitaminas. Estos
juegan un papel muy importante en el organismo, y si no son ingresados
con la dieta diaria en el nivel adecuado producen enfermedades por
deficiencia (hipovitaminosis A, anemia, etc).
Se encuentran en todos los alimentos, especialmente en las frutas
y verduras, pero algunos alimentos los contienen en mayor cantidad,
a ese alimento se lo denomina fuente.
No hay evidencia científica de que un mayor consumo de vitaminas
y minerales, mejoren la performance, por lo que un consumo extra
de los mismos no estaría justificado en una dieta bien balanceada.
Capítulo aparte merece el agua. Como dijimos al principio,
la deshidratación puede ser nefasta para un deportista. Es
muy importante que se ingieran suficiente cantidad de líquidos
( agua, caldos, bebidas deportivas, jugos, leche, te, etc.) en los
entrenamientos, como antes, durante y luego de la competencia.
|
|
ALIMENTACIÓN PRE Y POST
EJERCICIO:
|
|
Para el período previo a la actividad física
lo mejor es consumir dietas ricas en hidratos de carbono tanto sólidos
como líquidos ( hasta una hora antes). Evitar comidas ricas
en grasas ( carnes grasas, frituras, etc.) y proteínas puesto
que su digestión es lenta y pueden causar trastornos gastrointestinales
( nauseas, distensión abdominal, etc) además no contribuyen
a mantener los niveles de glucosa sanguínea. También
sería conveniente evitar el consumo de alimentos ricos en
fibras ( pan con salvado, frutas con cáscara, etc.) puesto
que aumentan el peristaltismo intestinal lo que puede provocar diarrea.
Siempre beber cantidades importantes de líquidos.
El objetivo de la alimentación en el periodo post-esfuerzo
será reponer las reservas de glucógeno, para ello
será necesario ingerir una comida rica en hidratos de carbono
inmediatamente después y en las horas subsiguientes. Así
también será necesario reponer la pérdida de
líquidos.
Se debe recordar que la alimentación juega un papel muy importante
en el éxito deportivo, y los deportistas, sus entrenadores,
preparadores, etc. tienen que estar conscientes de esto, dándole
la importancia que se merece y entendiendo que no existen alimentos
o suplementos mágicos, sino que el secreto esta en realizar
una adecuada selección de alimentos (siempre teniendo en
cuenta la individualidad de la persona, sus gustos y preferencias)
y el nutricionista es el profesional capacitado para asesorar a
este respecto.
Las sesiones de pesas siempre deben comenzar con una rutina de calentamiento,
que permita incrementar el ritmo cardiaco, la circulación
sanguínea, la temperatura de los músculos y tejidos
conectivos -forzar los músculos cuando están fríos
puede dañarlos-. Tampoco hay que olvidar los ejercicios de
elongación, que deben hacerse en forma lenta y gradual.
|
|
EJEMPLO
DE DIETA PARA DEPORTISTAS:
|
 |
Desayuno: 200 cc. de leche
con café y 25 g de azúcar, 50 g de pan, 15 g de
mantequilla y 20 g de miel. |
 |
Tentempié: 1 pieza
de fruta, 30 g de queso o jamón, 50 g de galletas y 200
cc de leche o producto lácteo. |
 |
Comida: 250 g de legumbres
frescas en ensalada, 150 g de carne magra o pescado, 150 g de
arroz o patatas, 30 g de queso o postre lácteo, 50 g
de pan y 2 piezas de fruta. |
 |
Merienda: 1 pieza de fruta,
30 g de queso o jamón, 50 g de galletas y 200 cc de leche
o producto lácteo. |
 |
Cena: 300 g de verduras
y patatas, 150 g de carne, pescado o huevos, 150 g de legumbres
o ensaladas, 50 g de pan y 200 cc de leche. |
|
|
DIETA PARA DEPORTES DE FUERZA:
|
 |
Desayuno: 200 cc. de leche
azucarada, 50 g cereales, 1 yogurt o cuajada y 50 g de jamón,
pavo o pollo. |
 |
Tentempié: 50 g de
jamón (o equivalente), 60 g de queso, 50 galletas integrales
y 200 cc de producto lácteo. |
 |
Comida: 250 g de legumbres
frescas en ensalada, 150 g de carne magra o pescado, 150 g de
arroz o patatas, 30 g de queso, 50 g de pan (integral) y 200
cc. postre lácteo. |
 |
Merienda: 50 g de jamón
(o equivalente), 60 g de queso, 50 galletas integrales y 200
cc de producto lácteo. |
 |
Cena: 200 g de verduras,
200 g de carne, pescado o huevos 150 g de legumbres o ensaladas,
50 g de pan y 50 g de requesón. |
|
| DIETA DE PREPARACIÓN
O ENTRENAMIENTO: |
 |
Desayuno: Bebida azucarada,
lácteo, pan (biscotes, galletas etc.), frutos secos y
fruta. |
 |
Intermedio: Lácteo
azucarado, pan (galletas, biscotes, etc), fruta y bebida. |
 |
Comida: Fruta, carne o queso
o jamón, arroz o lentejas o patatas o pasta o equivalente,
vegetales verdes, lácteo, pan integral y bebida. |
 |
Cena: Sopa de verdura, carne
o pescado o huevos, vegetales verdes (se sustituye por pasta
o arroz durante los tres días anteriores a la competición),
fruta, lácteo pan integral y agua. |
|
| DIETA EN FASE
DE RECUPERACIÓN: |
|
Una vez realizada la prueba es muy importante realizar una buena
recuperación nutricional cuyo objetivo es compensar las reservas
gastadas durante la misma. Para ello se recomienda:
1. Tomar una bebida azucarada y mineralizada
a una temperatura no demasiado fría. (zumos de fruta, leche
semidesnatada etc.).
2. Tomar algo sólido del tipo
frutos secos, chocolate, galletas, etc.
3. Una media hora antes de la comida
importante que siga a la prueba (almuerzo o cena), se tomará
de un cuarto a medio litro de líquido preferiblemente
mineralizado.
4. La comida siguiente al final de
la prueba, que se tendrá unas 2-3 horas después
de finalizada la prueba, debe tener la siguiente composición:
-Sopa de verdura.
-Mezclada con la sopa o aparte una ración de pasta o arroz.
-Una ración de carne o su equivalente proteico, con patatas
o cereales.
-2-4 rebanadas de pan.
-1-2 piezas de fruta.
-Postre lácteo (yogourt, natillas, cuajada etc.)
|
| RITMO DE LAS
COMIDAS: |
|
El reparto del total energético en el transcurso del
día es extremadamente importante para una buena utilización
de todos los nutrientes ingeridos. A igual proporción, a
un mayor número de comidas corresponde un rendimiento mejor,
se evitan así las fatigas digestivas y los accesos de hipoglucemia.
Una buena distribución de la energía consistiría
en efectuar CUATRO COMIDAS
DIARIAS:
| Desayuno: |
15-25% |
| Almuerzo: |
25-35% |
| Merienda: |
10-15% |
| Cena: |
25-35% |
|
| El estado nutricional
óptimo no se alcanza mediante las comidas previas a la competición,
ni siquiera mediante las pautas de alimentación seguidas los
días inmediatamente anteriores a la prueba. Un buen estado
de nutrición es el resultado de unos hábitos alimentarios
practicados adecuadamente y durante mucho tiempo, con regularidad,
no una cuestión de unas pocas comidas. |
|
|
 |
|